5 ANIMES basados en novelas ligeras japonesas recientes

No es casualidad que muchos de los animes más apreciados de la actual temporada de invierno sean transposiciones directas de obras nacidas en las revistas y que sólo llegaron a la pequeña pantalla. De hecho, la industria de la animación japonesa se basa en gran medida en la adaptación de aquellos mangas que han tenido tanto éxito como para garantizar un resultado similar al de sus homólogos animados.

Sin embargo, no todos los animes siguen una génesis similar. De hecho, no sólo hay muchas obras originales, como la legendaria Cowboy Bebop o la reciente The Great Pretender, por citar dos series de éxito, sino también diferentes fuentes que han inspirado y siguen inspirando el trabajo de directores y estudios de producción, en una lógica de interpenetración entre medios que no es demasiado diferente a la del mercado occidental. El fenómeno en cuestión se refiere a todas las manifestaciones de la cultura pop japonesa, incluidas las novelas ligeras o los videojuegos, tanto si se remontan a un género relativamente desconocido en Occidente, como el de las novelas visuales, al que pertenece la excelente Stein Gate, como a franquicias extendidas por todo el mundo, como la de Pokemon.

La pluralidad de medios expresivos de los que se sirve la animación japonesa para dibujar temas no sólo incluye los medios mencionados, sino también obras más estrictamente literarias, ya sean verdaderos clásicos de la literatura, como las novelas que inspiraron el anime de la rama World Masterpiece Teather, u obras literarias contemporáneas, muchas de las cuales nacieron de la mente de escritores japoneses.

Sin perder de vista lo borrosa que puede ser a veces la distinción entre cultura pop y cultura literaria, hemos seleccionado cinco animes basados en novelas japonesas contemporáneas con la doble intención de mostrar y profundizar en una faceta menos conocida de la producción de anime japonés y de sugerir el visionado o la repetición de algunos dignos de atención incluso con independencia del origen del tema original.

The Great Passage

A caballo entre una historia de formación personal y una historia coral, The Great Passage revela el trasfondo de la creación de un diccionario, abordando una serie de cuestiones relacionadas con el papel y la importancia de las palabras y, más concretamente, con el tema de la incomunicación. El papel del protagonista del anime se confía a Mitsuya Majime, un hombre introvertido con una fuerte sensibilidad y una gran pasión por las palabras, aunque a menudo no pueda utilizarlas para expresar sus sentimientos. Durante los 11 episodios que componen el anime, Majime tiene que hacer malabarismos entre su amor por la encantadora Kaguya y el trabajo necesario para escribir Daitokai, el nuevo diccionario con el que Kohei Araki y Tomosuke Matsumoto llevan años soñando.

El origen literario del tema original en el que se basa el anime disponible en Amazon Prime Video queda claro por el cuidado de los diálogos y la profundidad de los temas tratados. Entre ellos, además de los temas mencionados hasta ahora, destaca la reflexión sobre ese particular sentimiento indicado por el término japonés Gou, parcialmente traducible como pasión o vocación. Es una fuerza que el anime destaca por hacer tangible en las acciones y pensamientos de los personajes, mostrando la dedicación que cada uno de ellos dedica a la consecución de las pequeñas metas diarias necesarias para perseguir el objetivo final.

El anime retoma con bastante fidelidad los acontecimientos narrados entre las páginas del best seller de Shion Miura, una autora japonesa muy famosa en su país, donde fue galardonada con el Premio Naoki y el Japan Book Seller Award. Prueba de la popularidad de la obra a nivel internacional es la presencia de una adaptación cinematográfica y la disponibilidad de la novela en las estanterías de nuestras librerías.

The Tatami Galaxy

Entre las series de anime más populares dirigidas por Masaaki Yuasa, La Galaxia Tatami es, como la mayoría de las obras del famoso director, un anime tan pulido como peculiar. Lo que se aparta de los cánones clásicos de la animación japonesa son sobre todo el aspecto gráfico y la estructura narrativa, así como una serie de detalles, como la particular velocidad de los diálogos y la abundancia de flujos de conciencia, que en conjunto dibujan el retrato de una obra de gran impacto, cuyas características particulares son un claro indicio de su origen literario, así como el resultado del olfato director de Yuasa.

La novela de Tomihiko Morimi de la que procede la obra se adscribe al género de la “novela de campus” y, como tal, tiene como protagonista a un estudiante universitario que lucha con lo que él mismo define inicialmente con demasiado optimismo como la “vida de campus de color de rosa”. Durante los 11 episodios del anime no se trata exactamente de la vida del protagonista, como cabría esperar, sino de las diferentes existencias posibles que podría vivir simplemente cambiando la elección del club universitario al que se inscribe.

Ligero pero a la vez profundo, poblado de personajes aparentemente exagerados y sin embargo tangiblemente humanos, el anime del estudio Madhouse es un visionado recomendado para todo aficionado a la animación y en particular para todos aquellos que quieran una serie que huya de los clichés y patrones recurrentes del género.

La trilogía de Project Itoh

Ya sea una versión alternativa del siglo XIX, como la que sirve de telón de fondo a los acontecimientos de El imperio de los cadáveres, o los protagonistas de un futuro distópico de La armonía y el órgano genocida, los escenarios de las obras basadas en las novelas de Project Itoh, seudónimo de Satoshi Ito, destacan por su originalidad, cuidado y capacidad de ofrecer innumerables reflexiones políticas y sociales, condensadas en la duración de un largometraje. Las tres películas de animación no están directamente conectadas, pero componen una trilogía ideal unida por el tono maduro, el gusto por la cita y el deseo de ofrecer sutiles reflexiones sobre la naturaleza humana.

Más en detalle, El órgano genocida, basada en la primera novela del fallecido escritor japonés, describe, como se destaca en la reseña de El órgano genocida, un mundo en el que los individuos están sometidos a estrictas medidas de control y vigilancia para evitar que se repitan atentados terroristas a gran escala como el que asoló Sarajevo en 2015. En Harmony, un anime dotado de muy buenas ideas pero no del todo promocionado a raíz de nuestra reseña de Harmony, imaginamos en cambio la existencia de un mundo sin conflictos gracias a un sistema llamado, WatchMe, capaz de conectar los pensamientos y emociones de cada individuo. Por último, El imperio de los cadáveres ofrece una original reinterpretación de la célebre novela de Mary Shelley, imaginando una difusión a gran escala del descubrimiento del doctor Frankenstein sobre la posibilidad de resucitar cadáveres, cuya explotación en la industria o en los campos de batalla se convierte en el eje sobre el que se asienta el sistema social y productivo.

Japan Sinks

Antes del estreno en Netflix del anime homónimo, el nombre de Japan Sink no gozaba de una enorme notoriedad, así como el de su autor Sakyo Komatsu, escritor de ciencia ficción traducido al inglés y muy apreciado en su país. Las enormes expectativas sobre la adaptación animada producida por el estudio Science Saru con la participación de Maasaki Yuasa no han sido, por desgracia, del todo respetadas, tal y como informamos con motivo de nuestra crítica de Japan Sinks.

Aunque la obra no puede considerarse, exenta de defectos, consigue describir de forma bastante eficaz la sensación de precariedad que experimenta una familia que se encuentra luchando por la vida en un Japón víctima de un violento terremoto que provoca el progresivo hundimiento del archipiélago. Así comienza un viaje que pondrá a prueba la consistencia de los lazos familiares de los Moutou, catapultados a un entorno adverso poblado por individuos y fenómenos hostiles.

Penguin Highway

Concluimos nuestro repaso con otra transposición de una novela de Tomihiko, la visionaria y poética Penguin Highway. El largometraje dirigido por Hiroyasu Ishida no podría parecer más diferente a primera vista del anime dirigido por Yuasa en cuanto a forma, tono, ambientación y estilo gráfico, pero en ambas obras, similares en su capacidad de divertirse de la mayoría de las producciones animadas y trascender las categorías de género, se encuentra una historia de madurez.

El protagonista del camino de maduración descrito por Penguin Highway es Aoyama, un niño con una gran inteligencia y una notable pasión por la ciencia heredada de su padre. Aoyama cuenta los días que le separan de convertirse en adulto y comienza a acercarse al mundo que le espera con viva curiosidad pero con una mirada lúcida y racional. Esto no le permite comprender algunos fenómenos del mundo adulto en el que se encuentra, como la atracción hacia Yuu Aoi. Esta experiencia no tarda en ir acompañada de una serie de acontecimientos inexplicables y extraños que socavan aún más la perspectiva racional con la que el niño interpreta y escudriña la realidad que le rodea.

Desde los primeros minutos de la película, se incita al espectador a buscar un hilo lógico que conecte imágenes y acontecimientos aparentemente inconexos, y mientras la mente trata de desentrañar una maraña de significados y analogías, la intuición va percibiendo y aceptando un subtexto de referencias y sensaciones que permiten empatizar con Aoyama, acompañándole en un viaje realizado en perfecto equilibrio entre lo racional y lo irracional, la edad adulta y la infancia, durante el cual distorsiona y reconstruye su propia imagen del mundo.

Un viaje para aprender a conocerse a sí mismo y realizar la difícil tarea de decir adiós. Una experiencia que se puede vivir no sólo en el resplandor de las imágenes del largometraje del estudio Colorido, sino también entre las páginas de la novela de Tomihiko.

What do you think?

0 points
Upvote Downvote

Total votes: 0

Upvotes: 0

Upvotes percentage: 0.000000%

Downvotes: 0

Downvotes percentage: 0.000000%